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2008-07-03 - 2:04 p.m. Sigue la res básica de este argüende. Carajo, por qué no sé decir muchas cosas? O en qué estado de pasmo entro, para no poder decirlas? Es que es algo absoluto lo leído? Me lleva y me trae. El maldito trabajo me aturde, me ofusca, me afana, me dice cómo debo nombrar las cosas, quitándome las ganas ciegas de decirlo todo, sin lineamiento o tiempo. Yo quiero mi día de cumpleaños y otro día de descanso, mi vacación chiquita para ver cómo se hace un desmadre. El cuarto de siglo se avecina. Y se me hace que debo hacer algunas adecuaciones de ingeniería para echar la casa por la ventana.
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